lunes, 1 de abril de 2024

Estaban a centímetros del Salvador...Pastor Randall Gamboa Guillen

 Su insolencia le condenó, su temor le salvó.

 Pero el otro criminal protestó: «¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte? Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo».  Lucas 23: 40-41.


Creo que ninguno de los dos en su vida delictiva, desordenada y llena de pecado, hubiera imaginado que el día de su muerte, el día que se haría efectiva su condena por parte del imperio romano, les correspondería morir al lado del hijo de Dios.

Si, el hijo de Dios, el Justo.
Si, el plan eterno de Dios desde antes de la creación del mundo, de poner a Hijo amado en una cruz de vergüenza y dolor, en lugar de colgarnos a nosotros.

Nadie más cerca para ver expirar al Hijo del cielo, que aquellos dos.  Dos malhechores como dicen algunas versiones, otros dicen que ladrones, otra versión dice delincuentes y otra dice criminales. De cualquier modo, y por donde se quiera apreciar, quienes estaban ahí merecían su castigo (según legislación romana) debido a sus actos. Excepto uno de aquellos tres.

Había llegado el día en que las profecías del antiguo testamento se cumplirían respecto al cordero de Dios. Eran días festivos, era días de recordar la liberación gloriosa por parte de Dios de la opresión faraónica.
Eran día de cenas, familiares, parientes lejanos, compartir panes sin levadura, recordar a Moisés, su éxodo, y toda aquella conquista en donde ahora estaban sus pies.

Mientras tanto, en las afueras de la ciudad, en la montaña de la calavera, se entregaba por voluntad de Dios, el verdadero Cordero que saldaba la enorme cuenta que teníamos los hombres para con Dios.

Aquellos celebraban la pascua de la liberación de Egipto, pero a menos de un kilometro, en las afueras de la ciudad moría el verdadero Cordero, el sacrificio perfecto, la expiación sinigual para que el hombre pudiera ver en aquella cruz la salvación de su alma.

Y con el, dos hombres.
Sin buen testimonio, sin ética ni moral. Dos criminales eran llevados con el Hijo de Dios a la montaña de crucifixión. Dos hombres indeseables, ( si pensamos que eran llevados a la cruz aquellos a quienes se les consideraba rebeldes, asesinos, y criminales), que morirían con Cristo Jesús en cuestión de horas.

Allá arriba, se dan conversaciones que quedaron registradas en el evangelio. Después de ser objeto de burla por parte de los judíos, de los gobernantes religiosos, de los soldados y ser abandonado por sus cercanos, uno de los criminales le injurió diciendo:

" Si eres el mesías, sálvate, y nos salvas a nosotros"

Mientras que el otro le reprendió diciendo:

"Ni aún en tu agonía de muerte tienes temor de Dios, nosotros merecemos esto por nuestros actos, El no".

La insolencia del hombre y el irrespeto hacia Dios no tiene límites. Los hombres han destruido su cuerpo, su vida, su familia, su salud y sus emociones y cuando están postrados levantan su voz contra el cielo diciendo:  ¿Dónde esta Dios? ¿No es que Dios es bueno? ¿Por qué Dios permite que pase por todo esto? ¿Por qué no me salva?

Se han olvidado de su creador, han pasado toda su vida haciendo y deshaciendo, comen de su pecado y se deleitan en las injusticias, y cuando están en su lecho de muerte, gritan: sálvame Dios.

Dios es bueno, y el es bueno para con los limpios de corazón. (salmo 73:1).

Por otro lado están lo que reconocen su condición y su pecado. Aquellos que son conscientes de que Cristo Jesús padeció por los injustos, siendo El justo.

Aquellos que aceptan que están en aquella cruz, porque sus actos lo han llevado ahí, y lo único que queda es tener temor de Dios, e implorar su favor y salvación.

Aquel hombre su insolencia lo condenó, al otro su temor le salvó. No hay mayor interpretación en el texto. 

Y de estos diálogos se desprenden algunas verdades que quisiera compartir:
  • Todos nosotros somos pecadores, y somos incapaces de salvarnos a nosotros mismos (Romanos 5:6), eso quiere decir que doctrinalmente el segundo criminal declara una gran verdad: "nosotros merecemos la cruz".
  • Otra verdad es que el hombre culpable pretende que Dios le salve o le saque de sus apuros, o de su muerte. El primer malhechor dice: sálvate y nos salvas a nosotros también. Aquel hombre es una muestra de que el ser humano sigue pensando que no ha sido suficientemente malo para merecer algunas cosas, que por cierto se deben a que el Señor nunca ha sido amo de sus vida.
  • Otra gran verdad es que el hombre puede humillarse delante de Dios, y ser provisto de salvación inmerecida. Eso también lo dice Romanos 5:9, que por su sangre preciosa podemos estar seguros de que Cristo nos librará de la condenación. 
  • Además, podemos estar a centímetros de nuestro Salvador como lo estuvieron aquellos dos hombres, y por un lado creer que merecemos ser rescatados por el Señor y con tal pensamiento morir sin Dios, o bien, podemos ser conscientes de nuestra condición y humanidad y encomendar nuestra vida a quien de verdad es Justo, a Jesús el cordero de Dios y decirle: acuérdate de mi cuando vengas en tu reino.

Bendiciones.
Pastor Randall Gamboa







miércoles, 14 de febrero de 2024

Cuando los líderes espirituales abusan de su autoridad. Pastor Randall Gamboa

 El espíritu abusador y manipulador de Diótrefes en la iglesia de hoy.

 Escribí algunas líneas a la iglesia, pero Diótrefes, a quien le encanta ser el primero entre ellos, no nos acepta. Por eso, si voy, no dejaré de reprocharle su comportamiento, pues con palabras malintencionadas, habla contra nosotros solo por hablar. Como si fuera poco, ni siquiera recibe a los hermanos y a quienes quieren hacerlo, no los deja y los expulsa de la iglesia.

3 Juan 9-10

           Terrible situación en la que se encontró el anciano Juan (apóstol de Jesucristo) en algún momento de su vida. La iglesia del primer siglo avanzaba según la promesa de Jesús sobre ella.

Los apóstoles habían sido buenos administradores del misterio de Cristo, y la iglesia crecía en cada lugar en donde se enviaban obreros. 

           El anciano Juan (como el mismo se llamó), le había escrito a la Iglesia en su primera carta, a la señora elegida en su segunda carta y ahora en su tercera carta le escribe a Gayo, pero con algunas líneas condenables a la conducta espiritual de un hombre llamado Diótrefes que había perdido ya el espíritu correcto de un servidor de Cristo.

¿Pero quien era Diótrefes y que hacía?

Por alguna razón, en su momento válida, Diótrefes le correspondió cuidar una parte de la iglesia. Pero aquel hombre rápidamente olvidó el carácter que debía tener un buen pastor.

La biblia no menciona nada de su nombramiento. Lo que si sabemos es que era un insolente, irrespetuoso a la autoridad de Juan, y detuvo la obra de Dios por su inhospitalidad hacia los demás hermanos.

Estamos delante de un problema que no es nuevo, como siempre hemos dicho, el liderazgo de la iglesia esta en manos de hombres y mujeres que mañana cambian.

Diótrefes se convirtió en manipulador, egocéntrico, hablador, calumniador, posesivo, abusador, inhospitalario, rebelde, vanidoso, controlador y "dueño de la iglesia", desviándose del verdadero llamado que debe tener todo líder y pastor.

En un verso tan corto Juan acusa a Diótrefes de 6 cosas:

  • Le gustaba tener el primer lugar entre los hermanos.
  • Era muy mal intencionado cuando hablaba.
  • Hablaba mal de los demás servidores del Señor.
  • No recibía a los hermanos. ( Algo común y necesario en tiempos de persecución)
  • Prohibía a los demás hermanos recibir a otros.
  • Expulsaba a la gente de la iglesia cuando el quería.
Pero todavía es así.

      La iglesia amada de Cristo sigue sufriendo de manos de hombres que se han creído ser los dueños de la vida de las ovejas.
             ¿Pero como llegan a ese nivel de manipulación?

Según mi experiencia, (percepción personal), la manipulación es mucho más frecuente en aquellos lideres que por sus talentos, su carisma y sus dones espirituales se vuelven líderes muy solicitados por el mismo pueblo de Dios, y da inicio a una relación muy dependiente de parte de la oveja y de aprovechamiento de parte del líder, pastor o servidor.

 En lo anterior no puedo generalizar, pues hay hombres con las cualidades antes mencionadas y pastorean la grey de Dios con temor y sabiduría.

          Algunos pastores o líderes se han vuelto "tan importantes" en la vida de aquellas ovejas que llegan a creer que tienen derechos sobre ellos, y se han involucrado hasta en la vida personal y familiar de aquellos, tomando parte en decisiones que le compiten solo a la familia.

La línea se cruzó, y no hubo nadie que señalara la invasión. 

        Los líderes y pastores fuimos escogidos por Dios para cuidar, guiar, atender y aconsejar a quienes Dios nos puso delante. Las ovejas, sus familias y sus casas no son nuestras, son ajenas.

      No fuimos llamados por Dios, para prohibir, decidir por ellos, abusar de su confianza, y mucho menos de su dinero. Tampoco debemos decir que cosas se hacen y que no dentro de la familia, como Diótrefes que prohibió hasta que recibieran hermanos de la fe.

Nosotros debemos instruir y llevar al pueblo de Dios al buen criterio, a la madurez, a la santidad, al temor de Dios, y promover el buen compañerismo con hermanos de otras iglesias.

       Siguen habiendo pastores y líderes, que prohíben a la gente a hablarle a otros hermanos de otras iglesias, siguen habiendo lideres que le dicen al pueblo que celebrar y que no, que comer y que no, a quien recibir y a quien no, de que participar y de que no.
        Y lo peor de todo, es que aquellas pobres ovejas piensan que están agradando a Dios sujetándose a líderes manipuladores y controladores.

     El atrevimiento de algunos ha llegado tan lejos, que le han dicho a sus ovejas que si ellos se enteran de algo de lo que no están de acuerdo, los quitarán del servicio e incluso les exhibirá públicamente delante de la congregación. 

     Los pastores que actúen así tendrán problemas con Dios. EL Señor ama a su pueblo, y cuando El prometió dar pastores, era eso, pastores que alimenten el redil y los lleven al conocimiento del Señor.
     
       No como dijo el mismo apóstol Pedro en su primera carta capitulo 5:3 que dijo que no debíamos enseñorearnos de las ovejas.

    Enseñorearse:  Hacerse señor y dueño de algo. adueñarse, apoderarse, apropiarse, instalarse.

¿Cómo puede darse cuenta una oveja del Señor que esta con un líder como Diótrefes?

Hágase algunas preguntas.

¿Cada movimiento familiar debo informarle al pastor o a mi líder?
¿El pastor o líder nos llama constantemente para preguntarme cosas del matrimonio, o de mis hijos incluso a horas poco común?
¿ Se molesta el pastor o líder cuando he faltado a algún servicio?
¿Se molesta el pastor o líder porque el no fue invitado a alguna actividad familiar festiva o cumpleaños?
¿ Me ha dicho el pastor o líder que no me relaciones con hermanos de otras iglesias?
¿El pastor o líder constantemente habla mal de otros ministerios?
¿El pastor o Líder me ha dicho que solo ellos predican la verdad?
¿El Pastor o líder no le gusta relacionarse con otros porque dicen que todos aquellos están mal?
¿ El pastor o líder me ha pedido dinero o me ha solicitado sutilmente algún bien aprovechándose de la admiración que le guardo?
¿El pastor o líder me ha prohibido tomar algún trabajo por su simple parecer?
¿El pastor o líder se detiene mucho en mi casa y dura muchas horas allí?
¿El pastor o líder se ha molestado porque usted ha recibido en su casa a otros hermanos?
¿EL pastor o líder muestra enojo hacia mi cuando decidí algo diferente a su consejo?
¿El pastor o líder muestra apatía hacia mi, cuando hablo con alguien que a el no le gusta?


          Dios nos ayude a entender que somos sus ovejas, y que EL nos ha dado hombres sabios para que cuiden la iglesia, no para que se hagan sus dueños como Diótrefes. Alejémonos de toda manipulación y controlismo, porque no es de Dios.


pastor Randall Gamboa Guillen.
febrero 14, 2024.
    


















miércoles, 31 de enero de 2024

Cuando la batalla se libra personalmente. Pastor Randall Gamboa

 Solos en la batalla, pero fortalecidos en Dios.

Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas, más David se fortaleció en Jehová su Dios.

1 Samuel 30:6

Para ponernos en contexto, David tenía algún tiempo de estar huyendo de Saul, el rey loco que pretendía su muerte. 

David, que para aquel entonces aún no era rey, halló gracia en medio de su huida delante del rey Aquis, filisteo, que le otorgó una aldea llamada Siclag donde David, sus 600 hombres y todas su familias pudieran morar.

Un día cuando David y sus hombres regresaron a su aldea, se enteraron que los hombres malos de Amalec habían prendido fuego a toda la aldea, se habían llevado a todos los hijos de los hombres de David, y también a sus esposas, incluyendo las mujeres del mismo David, dejando un panorama desalentador y triste en la aldea de Siclag, lugar que había servido de refugio para el futuro rey y sus 600 valientes.

Entonces sus amigos hablaron de apedrear a David.

Si, los mismos que lo buscaron en la cueva para que aquel fuera su líder, hoy lo querían matar. ( No era para menos, pues la frustración se apoderó de ellos). 

Pero nadie encontraba una respuesta en el momento de la crisis, entendiendo que la aldea ardía, las tiendas estaban en el suelo, y se han llevado a las familias cautivas.

Y es aquí donde la vida nos enseña que hay dos tipos de personas, o mejor dicho, es aquí donde la Biblia nos enseña claramente la diferencia que hay entre los hombres de Dios, los amigos de Dios, y los que no saben reaccionar ante las crisis.

Dice la Biblia, que cuando la gente hablaba de apedrear a su líder, a su amado David, aquel pastorcillo de ovejas se fortaleció en Jehová su Dios. 

Su entendimiento no se nubló, su miedo no lo dominó. David se acordó de todas aquellas victorias que Dios le había hecho acumular. No se desesperó, sino que en medio de las voces de lloro, la angustia y dolor de los 600 hombres, David buscó al Señor.

Aquel David, consultó a Dios, el Señor le respondió, y salió a recuperar el botín preciado que le había arrebatado. Su reacción fue acertada, la respuesta no la encontró en sus cercanos. 

Oyó David el consejo de Dios, y puso manos a la obra.

Los 600 recuperaron la fuerza al ver a David. Siguieron a su líder y fueron tras sus familias. Declinaron 200, pero David siguió con 400. El había escuchado a Dios, y estaba decidido a regresar con todos los cautivos.

Así fue, David valientemente recuperó todo y más, el joven líder hizo desaparecer la angustia con su buen carácter. Inspiró a su gente, y les mostró que en Dios se halla fortaleza. 

¿Y nosotros?

El principio bíblico del primer libro de Samuel esta intacto para nosotros. Aunque no somos David, y no vivimos en una aldea, y no se hayan llevado a nuestros hijos, Dios quiere mostrarnos algo muy importante hoy.

  •  A veces como pueblo de Dios, tenemos batallas colectivas, o en comunidad que libramos juntos, y eso nos da esperanza y fe, al celebrar la victorias que Dios nos da.

  • A veces las batallas se deben librar a solas, solamente doblando nuestras rodillas y peleando la buena batalla delante de Dios, como creyentes que hemos entendido el carácter de Dios.

  • No podemos desesperarnos en medio de las malas noticias, y aunque tenemos derecho a asustarnos, y a tener miedo, debemos recordar que si consultamos a Dios, el nos dirá que debemos hacer, que decisiones tomar, y por donde dirigirnos ante una situación crítica.

  • No podemos esperar mucho de los demás, también son humanos, y ellos tienen sus propias luchas. No es de extrañarnos, que el mismo David escribiera en el Salmo 108:12-13 estas palabras: Danos socorro contra el adversario, porque vana es la ayuda del hombre. En Dios haremos proezas, y El hollará a nuestros enemigos.

  • David demuestra su carácter de fe, y su limpio corazón al no tomar represalias contra quienes hablaban de matarlo, sino que con la victoria que Dios le otorgó, supo santificar el Nombre del Señor delante de aquellos.

  • Los cristianos debemos ser serios en nuestra confianza al Señor, ser sobrios, y esperar la salvación de Dios. Si nos fortalecemos en Dios podremos ver la victoria en cosas especificas, sea en nuestro trabajo, matrimonio, hijos, economía, o en nuestras emociones.

  • Pastor Randall.









jueves, 14 de diciembre de 2023

EL nacimiento de Jesús. Pastor Randall Gamboa.

 El creyente y la navidad.


Y he aquí, se les presentó un ángel del señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.     San Lucas 2: 9-11

lunes, 27 de noviembre de 2023

¿Podré estos días estar contento? Pastor Randall Gamboa.

 Vivamos sin avaricia, y estemos contentos


Hebreos 13:5

Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, porque el dijo: No te desampararé ni te dejaré. de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador, no temeré...


 A la verdad el autor de hebreos escribe una seguidilla de consejos en el capitulo 13 a los cristianos que recibirían pronto esta carta. 

Les dice que se mantengan en amor, que cuiden el matrimonio, que se acuerden de sus pastores y que no dejen de hospedar a otros. Pero ahí mismo, les pide que sus costumbres sean sin avaricia, y que estén contentos con las cosas que Dios les ha dado.

La avaricia es la necesidad desmedida y absurda de poseer o adquirir cosas por el solo placer de tenerlas y atesorarlas, y no compartirlas con nadie.

Parece irónico que las personas grandes, corrijan a sus hijos pequeños para que compartan sus juguetes con sus amiguitos, pero ellos mismos son mezquinos y tacaños con sus amigos, vecinos o familiares.

Esto no es tema menor. Entiéndase que las costumbres con avaricia destruyen a las personas, y les provoca una gran insatisfacción, porque su sistema nervioso periférico se vuelve esclavo de las cosas, y son presos de adquirir, conseguir, comprar, tener a cualquier precio.

¿Pero que nos quiere enseñar la Biblia de esto?

El libro de hebreos dice que quienes conocemos a Dios, debemos abandonar costumbres que nos lleven a acumular, y atesorar cosas. También dice que debemos estar contentos con lo que tenemos ahora sabiendo que Dios es quien nos ayuda y nos sostiene en medio de la necesidad.

Ya Pablo le había escrito a Timoteo, ( 1Timoteo 6:8) escribiéndonos a nosotros también según la providencia de Dios, en la primera carta que debíamos estar contentos al tener ropa y comida, porque quienes querían enriquecerse podían caer en trampas muy peligrosas que los llevaría a perderse y ser traspasados por muchos dolores.

¿Pero como puedo aprender el contentamiento?

El contentamiento se aprende al entender que las cosas materiales no son tan importantes como las eternas. Eso lo hace la obra del Espíritu de Dios en nuestra vida cuando nos enseña que debemos ver más a Cristo Jesús que las cosas que perecen.

Además, el Espíritu Santo nos enseña que hay personas a la par mía que están en mayor necesidad que nosotros mismos, y que lo que Dios nos ha puesto en la mano, bien puedo compartirlo con los demás.

Por otro parte, la Biblia dice que la vida del hombre no consiste en la abundancia de bienes que tenga ( Lucas 12:15). Estos tres puntos nos deben llevar a la reflexión de cuanto valor tienen en mi corazón las cosas, antes que compartir con los demás y así cumplir la ley de Cristo.

No importa la época en donde nos encontremos, si es entrada de clases, o es un día festivo, o si es época de navidad, o tiempo de regalos, el acumular o atesorar cosas nos enferma, y nos arrebata la gran dicha de compartir y regalar a los demás. ( Este artículo no se refiere a desperdiciar, o carecer de buen orden económico).

Hace unos días me dirigí a la iglesia que pastoreamos y les dije lo importante que es estar contentos con lo que tenemos, o mejor dicho con lo que Dios nos ha dado, y también de saber que Dios generalmente pone en nuestras manos dos panes, uno para mi familia y otro para compartir. No guardemos pan, porque se puede llenar de moho.

Seamos generosos, y echemos de nuestras vida costumbres llenas de avaricia, Dios no nos desamparará y tampoco nos dejará.

"Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar" 1 Timoteo 6:7




miércoles, 15 de noviembre de 2023

LA FUERZA DE LA PERVERSION. Pastor Randall Gamboa Guillen.

 EL odio con que la aborreció, fue mayor que el amor con que la había amado.

Pastor Randall Gamboa Guillen
La fuerza de la perversión.

Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas violencia; porque no se debe hacer así en Israel. No hagas tal vileza. Porque ¿adónde iría yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como uno de los perversos en Israel. Te ruego pues, ahora, que hables al rey, que él no me negará a ti. Mas él no la quiso oír, sino que pudiendo más que ella, la forzó, y se acostó con ella. Luego la aborreció Amnón con tan gran aborrecimiento, que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: Levántate, y vete.  Y ella le respondió: No hay razón; mayor mal es este de arrojarme, que el que me has hecho. Mas él no la quiso oír, sino que llamando a su criado que le servía, le dijo: Échame a esta fuera de aquí, y cierra tras ella la puerta. 2 Samuel 13:12-17.

martes, 24 de octubre de 2023

Que pena dan los 99 justos

 La oveja 100 fue hallada y hubo gozo

"que pena dan los 99 justos"

Lucas 15:1-7

 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,  y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;  y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

La paràbola de la oveja perdida, se desprende de un momento de murmuraciòn que hicieron los fariseos y los escribas en contra de Jesùs por recibir y comer con aquellos hombres a los que ellos mismos denominaban pecadores.

Como era de esperar, Jesùs no los dejarìa sin lecciòn ni escuela. El aprovecharìa la hipocrecìa de aquellos para relatar una de las mejores historias de amor de parte de Dios a aquellos que estando en el redil, un dìa tomaron otro rumbo para encontarse lejos del cuidado de su buen pastor.

Jesùs abre con una buena pregunta la paràbola al cuestionarles ¿que hombre de ustedes...?. Ya lo habia hecho varias veces cuando "rompiò" el dìa de reposo al sanar a los enfermos y preguntarles que si era licito sanar o dar vida en el dìa de reposo, a lo que nunca respondieron.

Ahora era, ¿que hombre de ustedes si tienen 100 ovejas y se le pierede una, no va a buscarla?.

 La ceguera religiosa de aquellos se habìa acentuado tanto tanto, que eran incapaces de ver en los pecadores una oportunidad para amar, ayudar, sanar y mostrar la misericordia de Dios. 

Jesùs si podìa hacerlo, El era el amor de Dios encarnado, El era la respuesta de los desfavorecidos, El era en aquel momento el pastor que darìa la vida misma por los pecadores.

A Jesùs no le costaba sentarse a comer con los pecadores, las prostitutas o los publicanos. A veces siento que El se sentìa màs còmodo al compartir con ellos, porque estos no tenìan nada que esconder. Eran tan sinceros y tenìan tanta sed de la verdad, a diferencia que quienes murmuraban. 

La insensatez religiosa habìa llegado a extremos clasistas, a circulos impenetrables, y a orgullos super-inflados que les hacìa creer que Dios era para ellos, y para nadie màs.

Jesùs les enseñò lo contrario. 

Jesùs con la paràbola estaba diciendo que el reino de los cielos, o su casa estaba màs cerca para quienes tenìan necesidad de arrepentimiento y se alejaba de aquellos que se sentìan tan seguros de su falsa condiciòn espiritual.

Pero que dicha que apareciò el Hijo de Dios justo a tiempo, para hacer que el cielo salte de alegria y el gozo vuelva a la casa de Dios, despuès de ver que un pecador se ha arrepentido.

Jesùs no solo comìa y recibìa a los pecadores, sino que los salvaba y los colocaba en una posicion de gracia y de justificaciòn delante de su Padre celestial. cosa que no podìa hacer con los "99 justos que eran tan santos, y que no podìan enredarse en las mesas con las ovejas sucias y perdidas". Que pena que daban.

Ellos tambien estaban perdidos y sucios, pero los vestidos que conseguìan en sus templos tapaban su inmundicia y ocultaban su pecado.

 Jesùs mismo les dio a entender que eran como los sepulcros blancos, que por fuera se veìan tan bonitos y limpios, pero por fuera estaban llenos de podredumbre y olìan mal.

¿Que nos enseña Lucas 15:1? 

  1. Que hay personas que creen estar bien, pero en realidad tapan su estado con vestiduras religiosas.
  2. Que Dios. en Cristo Jesùs ha venido a buscar lo que se habìa perdido, y dejando el cielo se humillò hasta lo sumo para tomar nuestro lugar en la cruz y rescatarnos.
  3.  Que talvez haya personas que se han alejado de los caminos del Señor por distintas circunstancias y se encuentran hoy lejos del redil del Señor, pero Dios que es Grande en misericorida esta dispuesto a cargarlo en sus hombros y llevarlo a casa.
  4. Que para el Señor, el valor de un alma es tan importante que no importa donde se encuentre, El harà fiesta y habrà gozo cuando la halle.
  5. Tambièn nos enseña que aquella oveja debe arrepentirse del camino que habìa tomado, y dejar que Jesùs le cargue y cure sus heridas.
Dios les bendiga.
Pastor Randall Gambia Guillèn.



miércoles, 20 de septiembre de 2023

Soñe, soñe... Dicen los falsos profetas usando Su Nombre.

 No los escuchen, pues alimentan con vanas esperanzas, y hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Dios.

«Por tanto, estoy contra los profetas», declara el Señor, «que se roban Mis palabras el uno al otro.  Estoy contra los profetas», declara el Señor, «que usan sus lenguas y dicen: “El Señor declara”. Estoy contra los que profetizan sueños falsos», declara el Señor, «y los cuentan y hacen errar a Mi pueblo con sus mentiras y sus presunciones, cuando Yo no los envié ni les di órdenes, ni son de provecho alguno para este pueblo», declara el Señor. Jeremías 23:30-32


Pareciera que no quiere pasar de moda esta farsa de los profetas mentirosos y engañadores dentro de nuestras iglesias.

Y bueno, como decía mi abuelita, mientras haya gente que compre siempre habrá gente que venda. Es increíble que después de tanto desastre que han provocado aquellos "iluminados" o "iluminadas" con sus profecías, el pueblo de Dios siga pensando que el juego de las palabras proféticas es veraz.

Hay algunas cosas que se combinan para seguir creyendo en el jueguito de las palabras proféticas, el "siento de parte de Dios", "estoy viendo", "Dios me puso", las visiones personales, y los sueños de aquellos que se auto-denominan profetas de Dios. 

Y digo que se auto-denominan profetas de Dios, porque ninguna autoridad eclesiástica seria los ha avalado, empezando por ahí.

Estas cosas pueden ser: un abandono completo del estudio serio de la bendita palabra de Dios, una personalidad extremadamente carismática, una auto percepción de escogida o iluminada en comparación con el resto de la iglesia, y una desobediencia e in-sujeción a mis lideres y pastores inmediatos. Explicaremos cada una.

1. Un abandono completo al estudio serio de la palabra de Dios.  

Es la característica mayor. Entre más lejos este de la palabra, más expuesto esta el falso profeta a este tipo de conducta condenable. ¿Porque? Por que desconoce la revelación escrita de Dios.

Ignora que la forma profética del Antiguo Testamento estaba muy relacionada con el pueblo de Israel, y que aquellos no tenían la revelación de Dios completa como la tenemos hoy en la persona de Cristo.

Además muestran una seducción desmedida por el don de aquellos hombres de Dios, pero no se sienten atraídos por el temor y la santidad de los profetas que caían de rodillas ante Dios.

Detrás de esta atracción por la profecía, esta el reconocimiento de los demás, ser objeto de asombro, y ser invitado para seguir dando "palabritas".

Si usted ha estado cerca de algunos de esos hombres y mujeres, que andan viendo cosas, profetizando y dando palabras con base a sueños, rápidamente se dará cuenta que no manejan bien la palabra de Dios, e incluso ni saben buscar los libros de la Biblia. Saben poco o nada del evangelio, y se presentan como super espirituales, al "poseer" los últimos designios del cielo en su boca.

2. Una personalidad extremadamente carismática:

Estas personas generalmente poseen una personalidad que llama la atención. Son amables, a veces extravagantes y en su boca siempre hay palabras de prosperidad, bienestar, éxito, y en su lenguaje abunda "cosas más grandes". A la verdad, ¿Quién pondría atención a una reprensión de Dios? 

Anhelan ser vistos, reconocidos y tener mucha solicitud. En la iglesia donde les ignoran, salen huyendo pues "no reconocen al profeta de Dios", y buscan muy rápido una iglesia donde su lugar sea sublime.

3. Una autopercepción desmedida:

Los y las profetas de hoy, se auto perciben como sobresalientes al resto de la iglesia sin que lo digan. Pudiera que le suene familiar estas frases: "es que a mi Dios me habla a cada rato", "anoche Dios me despertó porque me quería decir algo", " Dios puso en mi corazón esto y no puedo callarlo", "Dios me ha estado dando una palabra...", y aunque pertenezco al grupo de pastores que acepta que Dios puede hacer todo lo anterior, también creo que lo haría con personas que tienen intima comunión con El, y son muy distintas en su carácter cristiano a los "payasitos cristianos" de los que hablamos. Así como Elías y Jeremías eran tan distintos a los profetas falsos y comprados, de su época.

Esta auto percepción de ser el profeta de Dios, es de carácter altivo y soberbio. Para estos ni siquiera es importante la buena exposición bíblica del púlpito de su pastor, pues su espíritu alborotador y removido no le permite escuchar con atención la voz de Dios.

Generalmente no recuerdan la predicación del servicio dominical, pues su corazón no esta con la palabra de Dios, sino que son fuertemente atraídos por lo sobrenatural, por lo místico, lo misterioso, y hasta lo oculto sin percatarse que pueden estar pisando terrenos de oscuridad. 

Su fuerte atracción por lo sobrenatural y la profecía que acaba de sentir para dar a otros, les hace ser personas que nunca tienen paz, generan muchos problemas con los demás, promueven los chismes, y son los candidatos #1 en dividir las iglesias por sus "revelaciones". 

Además cuando son confrontados, y acusados de mentirosos, dicen que nosotros no entendimos, que no fue eso lo que Dios habló,  o que Dios en su divina voluntad cambió de parecer.

Son tan atrevidos que cuentan cuando acertaron una profecía, y hasta la publican porque se auto promocionan también, pero esconden las 99 fallidas. 

4. Desobediencia a sus pastores inmediatos: 

La característica más visible de todas. No se sujetan, tratan de poco espirituales a sus pastores, y andan diciendo que en aquella iglesia no creen en los dones.

Se les olvida decir que si creemos en los dones, pero no en la charlatanería. Son personas que navegan en diferentes iglesias. Hay casos donde una profeta de estas ha estado en 5 iglesias en período de un año. Si la iglesia que esta visitando y sus líderes no se rinden a los pies de su "ministerio profético", salen hablando mal de aquella congregación y de su pastor.

No soportan la firmeza pastoral. Son espantados por los liderazgos serios y llenos de palabra, y su comunión es con los simples, con aquellos que creen a todos sus desvaríos.

Para terminar, su tarea es desordenar la fe de los creyentes, traer falsas esperanzas en casos de salud, hijos, matrimonio, entre otros, Además confunden la interpretación de la biblia, someten a los nuevos a creer en el mover espiritual más que en la palabra de Dios, y echan a perder el buen orden de muchas iglesias.

Dios nos ayude a reconocer a los profetas de Dios, y a reprender a los que usan la profecía para jugar con la fe de los demás.


Pastor Randall Gamboa Guillén.

San José CR. randallgambo20@yahoo.com











lunes, 4 de septiembre de 2023

Los Sócrates y los Platón cristianos de este siglo.

La insistencia de las discusiones teológicas.

Los Sócrates y los Platón cristianos de este siglo


Os ruego. pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre ustedes divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de ustedes, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre ustedes contiendas. Quiero decir, que cada uno de ustedes dice: Yo soy de Pablo, y yo de Apolos, y yo de Cefas, y yo de Cristo. ¿Acaso esta dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por ustedes? ¿o fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?...  Pablo a los Corintios. ( siglo I).


Un día de estos una hermana de la iglesia me preguntó algo acerca de las denominaciones, porque me decía que ella no estaba muy clara acerca de esto. Obviamente su pregunta surgía porque ella veía mucha diversidad de movimientos cristianos y denominaciones, y en su interior, ella quería saber si estaba en una iglesia "correcta".

Yo como pastor entendía la pregunta, pues las ovejas del Señor cuando se relacionan con otras personas fuera de su iglesia escuchan muchas cosas tales como: ¿En su Iglesia hablan en lenguas? ¿A cual denominación pertenece su congregación? ¿Es pentecostal o no? ¿Cuál es el credo de ustedes? ¿De que línea teológica es su pastor? ¿Creen en los dones del Espíritu? ¿Enseñan las confesiones teológicas post reforma?¿cantan con himnarios o no? ¿En su iglesia en que nombre bautizan ? ¿En su Iglesia hacen misiones? ¿Su congregación es conservadora o escandalosa? ¿En su iglesia se siente el fuego, o son tranquilos? ¿Dónde usted se congrega creen en los profetas y apóstoles? ¿En su iglesia hacen estudios bíblicos? ¿Cuándo oran usan aceite o no? ¿creen en el arrebatamiento o no? ¿Creen en la sanidad? ¿En su iglesia hablan del pecado y del infierno?

Y todo lo anterior ha despertado en algunos la necesidad de estudiar teología, e inscribirse en seminarios importantes para estudiar la Biblia. (Lo cual considero importantísimo en la vida de los creyentes, pues no hacerlo puede en algunos casos tomarse como negligencia). Pero debemos hacernos la buena pregunta antes de hacerlo , ¿para que?
¿Cuál es el espíritu de aquel ? ¿Qué intenta hacer con todo lo aprendido?. Porque si hacemos el diagnóstico correcto antes, pudiera ser que terminemos siendo reprendidos por Dios al darnos cuenta de nuestra intencionalidad.

Algunos, digo algunos, pretenden llenarse de conocimiento para ultra-defender aquello que ha aprendido, sin ni siquiera poner en duda lo enseñado por su profesor de teología, o aquel libro que compró. Eso es lo que yo mismo diría, perder el tiempo aprendiendo. 
También, en el otro lado están todos aquellos que defienden lo que siempre les han enseñado en su iglesia, sin ni siquiera cuestionar un poco lo aprendido.
¿Por qué digo esto? Porque todo profesor de Biblia, o pastor, o predicador, cualquier maestro de seminario, o cualquier autor de un libro, lo hará desde su escuela, o sea, enseñará desde lo aprendido en su linea teológica. Acordémonos que fuimos llamados para escudriñar la palabra de Dios desde donde estemos.

Para ilustrar mejor esto. Sería imposible que un profesor presbiteriano enseñe que el bautismo es solo para jóvenes o adultos que creen en el Señor Jesucristo, pues ellos bautizan niños recién nacidos siendo una iglesia cristiana en su confesión. Entonces quien reciba clases con tal profesor, no debe hacerse devoto de aquel, sino que con su biblia, que es la palabra de Dios, cuestionar aquello que ha escuchado, considerarlo. meditarlo, y no volverse hiper defensor de lo que acaba de escuchar.

El aprendizaje teológico puede presentar una trampa, como dice mi esposa Fiorella, al hacerle creer a quien estudia que su conocimiento de Dios es completo, único y suficiente. Cuando en realidad esta cayendo en una trampa de insensibilidad, prepotencia y absolutismo.

Quien estudia teología, debe saber que: La enseñanza que va a recibir viene de hombres pecadores y por eso, deben ser muy cuestionados. Lo que si puede hacer quien estudia es confiar completamente en la perfecta palabra de Dios, que es inerrante, o sea, que no tiene yerros ni confusiones.

Estamos en tiempos modernos, en donde muchos se sientan a hablar de Dios, y ni conocen a Dios. Estamos en tiempos en donde los "sabios" cristianos se sientan a hablar de interpretaciones bíblicas y filosofías cristianas como se sentaban en la academia de Atenas, Sócrates y Platón, a hablar de la vida, de la muerte, de las deidades, de las matemáticas, y de no se cuantas cosas más. 

Según texto bíblico arriba, Pablo identifica disputas y divisiones necias entre los hermanos de Corinto, y con una sencillez extraordinaria los amonesta. Una sencillez que si hoy la usarán muchos líderes y pastores, serían condenados por los "doctores de la biblia" como simplistas y poco profundos.

Cuando aquellos decían: yo soy de Pablo, yo soy de Apolos, yo soy de Cefas... lo que en realidad decían: mi devoción y mi fe están con lo que tal enseña, y no estoy de acuerdo con aquello que dice tal. Nada mas inmaduro e incongruente para un cristiano que fue llamado a la madurez antes que todo.

La palabra de Dios según el apóstol en versos posteriores en el mismo capitulo tiene dos elementos dignos de observar y prestar atención. No podemos olvidarlos y debemos ser serios a la hora de leerlos. 
Primero que todo, la predicación del evangelio no debe ir con sabiduría de palabras, porque si se hace así, la cruz de Cristo se volvería vana. Parece que Pablo nos dice: No usen palabras que los sabios de este siglo usan, Cristo Jesús es muy sencillo.
Y segundo, Dios mismo destruiría la sabiduría de este mundo, para que los que se creen sabios y entendidos no pudieran ver la grandeza del evangelio en la persona de Cristo. léase Lucas 10:21.

De hecho, y sin menospreciar a los excelentes teólogos que hay hoy, cuando leo a Pablo, que por cierto era un gran erudito, ( perspectiva personal), siento que entre más sencillo sea la proclamación del evangelio, mucho más poderoso es. ( No se debe tampoco obviar que Dios usa a hombres en diferentes escalones sociales para proclamar su palabra.

Quisiera compartir algunos pensamientos o consejos:
  1. Haga conversaciones con sus compañeros, familiares o vecinos que son cristianos, que enriquezca la fe y promueva la hermandad en Cristo Jesús.
  2. Usted debe saber, que en muchas congregaciones las cosas se hacen distintas a su iglesia, y que eso no es malo. Muchas veces es la multiforme gracia de Dios manifestada de forma hermosa en diferentes partes de su cuerpo.
  3. No participe ni camine con personas que han negado la autoridad de la palabra de Dios, o han negado las enseñanzas de nuestro amado y glorioso Señor Jesucristo.
  4. Así como en nuestras casas hay personas tranquilas, temperamentales, pasivos y alegres, así es la iglesia de Cristo y sus miembros son tan distintos a usted. ( Aquí no nos referimos al orden del culto publico).
  5. Reconozca que la familia del Señor, la iglesia de Cristo esta por doquier, y que su iglesia y denominación no es la única sana y salva, pues si así piensa usted puede estar ya dentro de una secta, o por lo menos posee pensamientos sectarios.
  6. Hablemos de lo que realmente es importante, la cruz de Cristo y como ha extendido su gracia y amor a todo aquel que escuche su voz. Dejemos a un lado las contiendas que no dan fruto, sino que nos llevan más bien a una mesa de dialogo religioso.
  7. Yo no soy de mi pastor, ni soy de mi iglesia, ni soy de aquella confesión, ni de aquella postura teológica. Somos de Cristo, tenemos un pastor, pertenecemos a la Iglesia de Cristo, creo en la palabra de Dios, y mi pensamiento teológico lo desarrollo en mis devocionales con biblia en mano y con la ayuda del Espíritu Santo en oración.

 



Pastor Randall Gamboa Guillén.
San José, CR.
randallgamboa20@yahoo.com 





martes, 22 de agosto de 2023

Cuando la codicia hunde y destruye a los hombres.

 Cuando la codicia hunde y destruye a los hombres.

Ahora bien, la verdadera sumisión a Dios es una gran riqueza en sí misma cuando uno está contento con lo que tiene. Después de todo, no trajimos nada cuando vinimos a este mundo ni tampoco podremos llevarnos nada cuando lo dejemos. Así que, si tenemos suficiente alimento y ropa, estemos contentos. Pero los que viven con la ambición de hacerse ricos caen en tentación y quedan atrapados por muchos deseos necios y dañinos que los hunden en la ruina y la destrucción. Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han 
causado muchas heridas dolorosas.            1 Timoteo 6:6-9. NTV


En medio de todos aquellos consejos que el apóstol le da al muchacho Timoteo, en los que se encontraba como tratar a las viudas, y a los ancianos de la iglesia, Pablo le dice al joven pastor que se cuide de hombres envanecidos sobre la fe y que usan la piedad ( devoción a Dios), como fuente de ganancia.
La carta pastoral de Timoteo nos advierte que el amor al dinero es muy peligroso, y en su verdadero contexto, los hombres de aquel entonces aprovecharían la fe para querer enriquecerse. Pero, ¿ que pasa cuando el pueblo de Dios cae en esta trampa de la codicia?
Dice 1 Timoteo 6:6, que someternos a Dios y obedecer a su palabra es la verdadera riqueza de los creyentes, y si acompañamos esa sumisión a Dios con una actitud de contentamiento sería maravilloso y muy poderoso para no caer en la trampa y el engaño de las riquezas, del cual también nos habló Cristo Jesús en la parábola del sembrador, ( Mateo 13), cuando dijo que la semilla que cayó entre espinos se ahogó por el afán y el engaño de las riquezas.

Ahora bien, dice la palabra de Dios, que el dinero y las riquezas engañan a la gente. No siempre, pero generalmente si. Servir al dios de las riquezas es peligroso, porque personalmente pienso que nada más atractivo que tener seguridad y bienestar económica. Pero también puede terminar siendo una gran trampa que nos puede destruir y hacer que nuestra alma se pierda.
Pablo dice que el cristiano debe estar contento con lo que Dios le ha dado, y entiéndase contento como agradecido. Pablo no hace un llamado a la miseria, ni tampoco quiere que el pueblo de Dios camine en escasez,  porque todos los cristianos sabemos que cuando caminamos con Dios en obediencia las cosas que necesitamos siempre estarán ahí, y posiblemente más de lo que pedimos, porque Dios es muy bueno.
Pero el Señor nunca ha querido que su pueblo ponga los ojos en el dinero, las riquezas y que camine en desesperación por las cosas materiales. Porque para el Señor, la vida del hombre no consiste en lo que éste tenga o pueda tener, como algunos en este mundo han pensado que si tienen mucho pueden verse bien y ser aceptados por los demás.
El Dios que adoramos es el dueño de todo el oro y la plata del mundo, y siempre ha querido que el hombre le busque y le ame, por el gran amor que mostró a los pecadores en su Hijo Jesús, nunca por lo que El les pueda dar.
Añadido a esto, Pablo dice que cuando muramos no podremos llevar nada material a la tumba, exactamente así como cuando nacimos, que salimos del vientre de nuestra madre sin nada. 
Quiere decir que hoy tenemos más de lo que pedimos, y vestimos más de lo que algún día imaginamos, y esto debe producir gozo en nuestro espíritu al saber que tenemos un Dios muy generoso.
Pero en la acera del frente, tenemos a los que quieren enriquecerse, aquellos que nunca están conformes, desesperados por el tener, y dispuestos a pagar el precio que sea por conseguir aquello que le ha quitado el sueño. No importa lo que cueste, debo  tenerlo dicen algunos.
Según la Biblia, esto es un lazo, y una tentación en la que la mayoría cede fácilmente. No importa la cara que tenga, incluso puede ser una oportunidad de ganancia legal, pero puede terminar siendo una trampa. Algunas cosas son graduales, y el amor al dinero puede ir de menos a más hasta destruir la vida espiritual, la vida familiar o matrimonial de algunos.
Inclusive, el apóstol dice que el amor al dinero, es la fuente primera de muchos males. El amor al dinero hace que los hombres se maten entre ellos, y que pasen por encima de los débiles si es necesario. 
Las codicias necias hunden a los hombres, destruye todo aquello bueno que le rodeaba y hace que el alma de aquel también se pierda. 
Jesús dijo: ¿ de que el sirve al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma?  ( Mateo 16:26). No motivamos a la carencia, ni a la pobreza, pues nada más hermoso que una vida ordenada, con provisión de Dios y con solvencia para suplir algunas cosas, pero que todo esto este acompañado de contentamiento y agradecimiento delante de nuestro Dios.
No caigamos en la trampa, llevemos vidas piadosas y entregadas al Señor, cerrando la puerta constantemente a las codicias necias que pueden destruir nuestras vidas.

Pastor Randall Gamboa Guillen, San José, CR. 22 Agosto, 2023. 









miércoles, 9 de agosto de 2023

¿Quien te crees que eres? Pastor Randall Gamboa.

¿Usted que se cree, o que presume ser? 


Pastor Randall Gamboa Guillén

Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse solo respecto de sí mismo, y no en otro; porque cada uno llevará su propia carga. Gálatas 6:1-5.



EL apóstol Pablo escribiendo a la iglesia de Galacia, y después de hablar de las obras de la carne, y como éstas batallan en contra del fruto del Espíritu, da un consejo digno de observar.

Pablo dice que los hermanos fallarían y cometerían faltas. En este grupo de hermanos, esta mi nombre y el suyo también.
Las faltas son propias de la iglesia, y hay mucho material bíblico para tratar, disciplinar, atender y restaurar las constantes fallas de los miembros de este cuerpo de Cristo que Dios ama tanto.

En Corinto había una iglesia muy desordenada, precipitada, con poca madurez, llena de contiendas, e incluso de inmoralidad y participación en actividades idolatras  ( 1 Corintios 1:11, 5:1, 10:21, 11:33, pero las cartas de Pablo sirvieron como vara de corrección para aquellos.

Al igual que Pablo escribe a la iglesia de Filipos, donde parecía que había un problema entre hermanas ( Filipenses 4:2, y es dice que sean de un mismo sentir. Como también el mismo Pablo tuvo un desacuerdo en Hechos 15:36, y se separó de Bernabé por causa de un hermano, pudiendo ser esto una falta de amor hacia Juan Marcos, quien fue el centro de controversia.
 
El mismo apóstol Pablo en Gálatas 2:11 reprendió a Pedro delante de varios hermanos, por una simulación hipócrita en la que arrastró a otros discípulos, menospreciando a los gentiles cuando estaba con los judíos.

¿ Pero que debemos hacer nosotros cuando vemos a otro cometer una falta o pecar?

Sin querer pasar por encima de todas aquellas normas disciplinarias, o líneas a seguir que pertenecen a cada iglesia local, o denominación en temas de faltas y pecados en medio de la iglesia, ( que son necesarias para el orden), quisiera más bien que hoy escucháramos el consejo de Pablo a los hermanos de Galacia.

  1. Si vemos a algún hermano sorprendido en algo que no esta bien según el orden de Dios, los que son espirituales deben ir donde el. y restaurarle con el espíritu correcto, que según Gálatas 6:1 debe ser con mansedumbre ( dulzura, bondad y buen tacto), eso no significa que la amonestación sea seria y confrontativa. Esta amonestación cuando es personal es mucho más provechosa y con alta probabilidad de que será agradecida por quien falló. La intención de la restauración es que quien cometió una falta vea a Dios en el hermano, y pueda dejar aquello para seguir su carrera de fe y poder hallar perdón de Dios.                                                                                                        
  2. Quien restaura al que cayó, debe ir donde aquel viéndose a si mismo, sabiendo que aquella falta pudo ser su falta. Cuando el hermano espiritual va a restaurar personalmente a alguien debe ir como otro creyente débil también, que puede mañana mismo estar en la misma situación o en otra más difícil. Personalmente pienso que, quienes entienden su humanidad y debilidad, y con mansedumbre buscan ayudar a solas a otros, la misericordia y la gracia de Dios le sostienen en su vida espiritual.                                                                                                                                        
  3. Por otra parte, quienes se presentan a la restauración de algún hermano caído, con prepotencia solo porque tiene algún puesto de liderazgo en la iglesia, y llega a atender al hermano con altivez religiosa como si el nunca estuviera expuesto a lo mismo, olvida neciamente que el apóstol Pablo dice que el mismo puede ser tentado y su exposición podría ser peor que la del primer hermano, por no haber tenido mansedumbre en la atención. Algunos atienden estos casos como pavos reales, que parecen ser animalitos normales, hasta que levantan su plumaje soberbio. ¿usted que se cree? Aquel se esta engañando a si mismo, pues cree ser algo no siendo nada, (verso 3).             
  4. Pablo dice que sobrellevemos las cargas los unos de los otros.( verso 2), y así cumplimos la ley de Cristo, de llevar las dificultades, las debilidades, y las luchas de otros hermanos sobre nuestros hombros. Esto sería orando unos por otros, aconsejándonos, exhortándonos, vigilándonos, amonestándonos unos con otros, y entendiendo que cada uno de nosotros somos hijos de Dios con luchas distintas, pero con la gracia de Dios cubriendo multitud de faltas.                                   
  5. Por último, el apóstol Pablo en el verso 4, dice que cada uno de nosotros debe someter a prueba la obra personal. Esto quiere decir que todos tenemos un trabajo de prioridad, y es el de cuidar nuestra vida personal. Revisando nuestras vidas, nuestras obras, y viendo de cerca nuestra debilidad, nos daremos cuenta que tenemos mucho trabajo, antes de andar prestando atención a las luchas de otros, excepto que sea para restaurar la vida de los demás.
Dios nos ayude como servidores de Dios, a acercarnos aquellos que mientras caminan con Dios fallan, y cometen faltas que pueden hacerse hábitos de pecado en sus vidas y así evitar malos testimonios.

Dios nos dé de su Espíritu para atender con mansedumbre y sabiduría casos difíciles en donde el testimonio de la Iglesia puede verse afectada, y podamos hacer regresar del error a nuestros hermanos.

Dios nos ayude para que cada vez que vayamos a atender y aconsejar a algún hermano, veamos hacia adentro primero y reconociendo nuestra debilidad, seamos mas instrumentos de Dios en la restauración personal de otros.

Dios les bendiga.



Pastor Randall Gamboa G.
San Jose CR. 
randallgamboa20@yahoo.com

















Una Gracia reservada para nosotros.

Una Gracia destinada para nuestro tiempo. "  Incluso los profetas quisieron saber más cuando profetizaron acerca de esta salvación inme...